El 1 de abril de 1976 nació Apple, y no, no fue una broma del Día de los Inocentes. Cincuenta años después, la empresa fundada en California es la más valiosa del mundo, con productos que están en los bolsillos de millones de personas. Pero la historia que se repite en todos lados — dos genios, un garaje, un sueño — está incompleta. Hay datos que la versión oficial prefirió no contar, empezando por el nombre de un hombre que hoy debería ser multimillonario y que nadie recuerda.

El hombre que vendió el 10% de Apple por 800 dólares

Cuando se habla de los fundadores de Apple, los nombres que aparecen son siempre dos: Steve Jobs y Steve Wozniak. Pero el contrato original que dio vida a la empresa el 1 de abril de 1976 tenía tres firmas. La tercera pertenecía a Ronald Wayne, un ingeniero que había trabajado con Jobs en Atari y que poseía el 10% de la compañía desde el primer día.

Wayne renunció once días después de firmar. Temía que si Apple fracasaba, perdería sus ahorros. Vendió su participación a cambio de dos pagos: 800 dólares primero, 1,500 después. En total, 2,300 dólares para alejarse de un negocio que le parecía demasiado arriesgado. Ese 10% que abandonó valdría aproximadamente 370,000 millones de dólares en 2026. Wayne sigue vivo, tiene más de 90 años, y en entrevistas ha dicho que no se arrepiente. Que tomó la decisión correcta con la información que tenía en ese momento. Pocos le creen.

El garaje de Apple es (casi) un mito

Durante décadas, la imagen del garaje donde nació Apple se convirtió en el símbolo perfecto del sueño americano: dos jóvenes con una idea y un espacio pequeño que cambiaron el mundo. El problema es que el propio Steve Wozniak ha desmentido esa historia en múltiples ocasiones. Según Woz, el trabajo real de diseño y construcción del Apple I no ocurrió en ningún garaje, sino en su oficina y en la sala de su apartamento.

El garaje de la casa de los padres de Jobs en Los Altos, California, sí fue utilizado, pero principalmente para guardar cajas y hacer algunas reuniones. No fue el laboratorio épico que se pintó en libros y películas. Wozniak ha sido directo al respecto: el garaje no fue donde nació Apple. La leyenda resultó ser demasiado buena como para corregirla, y Apple nunca tuvo apuro en desmentirla.

El nombre Apple vino de una dieta de frutas y de The Beatles

¿Por qué llamarle Apple a una empresa de computadoras? La respuesta tiene dos versiones y probablemente ambas son verdad al mismo tiempo. La primera es literal: Jobs venía de pasar tiempo en una granja de manzanas donde seguía una dieta extremadamente estricta a base de frutas, y el nombre se le ocurrió durante ese período. La segunda es más sentimental: Apple Corps era la compañía discográfica de The Beatles, y Jobs era un fanático de la banda. Nombrar su empresa de forma similar fue, según algunas fuentes, un homenaje deliberado.

Lo que sí está documentado es que Jobs quería un nombre que sonara amigable, no intimidante. En la época, las empresas tecnológicas se llamaban cosas como Digital Equipment Corporation o Micro Instrumentation and Telemetry Systems. Apple sonaba a algo que podrías tener en casa. Eso era exactamente el punto.

El primer logo no tenía ninguna manzana mordida

El logo de la manzana mordida es uno de los símbolos más reconocibles del siglo XX. Pero no fue el primero. El logo original de Apple, diseñado en 1976 por el propio Ronald Wayne antes de que abandonara la empresa, mostraba a Isaac Newton sentado bajo un árbol de manzanas leyendo un libro, rodeado de un marco ornamental. Jobs lo descartó rápido: era demasiado elaborado y demasiado anticuado para lo que quería proyectar.

En 1977 encargaron el rediseño al diseñador Rob Janoff, quien creó la manzana con el mordisco que conocemos hoy. El mordisco, según el propio Janoff, fue una decisión práctica: sin él, la manzana podría confundirse con un tomate cherry a ciertos tamaños. Los rumores de que el mordisco era un homenaje al matemático Alan Turing, quien murió envenenado con una manzana, son una historia bonita que el diseñador siempre negó haber tenido en mente.

Jobs fue despedido de su propia empresa — y eso lo salvó

En 1985, Apple atravesaba una crisis. El Macintosh no había vendido lo esperado, las tensiones internas eran graves, y la junta directiva decidió retirarle a Jobs el control operativo de la compañía que él mismo había fundado. Jobs renunció, vendió casi todas sus acciones, y se fue. Tenía 30 años.

Lo que vino después es la parte que menos se cuenta: Jobs fundó NeXT, una empresa de software que tuvo un impacto moderado. Luego compró por 10 millones de dólares la división de gráficos por computadora de Lucasfilm, que se convertiría en Pixar. En 1995, Toy Story fue el primer largometraje generado completamente por computadora y la película más taquillera del año. Cuando Apple compró NeXT en 1997 para traer a Jobs de vuelta, también trajeron de vuelta a un hombre que había aprendido a perder, a reinventarse y a construir desde cero. Muchos historiadores de negocios argumentan que el despido fue lo mejor que le pudo pasar, tanto a Jobs como a Apple.

 

Cincuenta años después: de un garaje (o no) al edificio más caro del mundo

Apple Park, la sede actual de Apple en Cupertino, California, costó aproximadamente 5,000 millones de dólares y fue el último gran proyecto personal de Steve Jobs antes de su muerte en 2011. Desde 1976, la empresa pasó de vender 200 unidades del Apple I a mano hasta convertirse en la primera empresa en superar los tres billones de dólares de capitalización bursátil. El camino incluyó casi la quiebra en los noventa, el regreso de Jobs, el iMac, el iPod, el iPhone, el iPad y una reinvención constante que ninguna otra empresa tecnológica ha logrado replicar completamente.

Ronald Wayne, el hombre que vendió su parte por 2,300 dólares, sigue viviendo en Nevada con una pensión modesta. Steve Wozniak da conferencias y sigue corrigiendo la historia del garaje cuando puede. Y Apple, cincuenta años después de ese 1 de abril de 1976, sigue siendo la empresa que más dinero vale en el mundo. A veces la historia de un éxito es también la historia de lo que casi no fue.

¿Cuál de estos datos te sorprendió más?

La historia de Apple es una de esas que parece demasiado buena para ser verdad, y en varios puntos, resulta que no lo era del todo. Un tercer fundador borrado, un garaje que fue más mito que realidad, un logo que nadie recuerda y un despido que terminó siendo el mejor impulso de su historia. Si conoces algún dato curioso más sobre Apple que no esté aquí, déjalo en los comentarios. Y si te interesa seguir con este tipo de historias detrás de las grandes empresas y personajes, sigue explorando el blog.